MÉXICO: UNA INDUSTRIA DE MODA DE LUJO

Actualizado: 22 dic 2021

A lo largo de este año hemos sido testigos de cambios interesantes en la industria de la moda. Grandes empresas que solían ser rentables por sí solas, se han abierto ahora a la posibilidad de colaborar con otras marcas para seguir generando impacto en un mundo globalizado que al mismo tiempo se ha vuelto “hermético“ ante el aislamiento por la pandemia. Un ejemplo de estas colaboraciones es con el mercado mexicano, el cual ha destacado por el gran "lujo" que tiene su sector moda. Y es que gracias a la apertura de grandes y reconocidas marcas, podemos comenzar a ver un pequeño túnel que lleva a la exposición de nuestra industria y cultura mexicana al mundo. Una gran oportunidad.




Seguramente habías escuchado la palabra "lujo" con relación a la moda. Bueno, comenzaré definiéndote lo que significa en su raíz. La palabra proviene del latín luxus - algo extravagante, que sale de lo ordinario o que va más allá - y hace referencia en este caso al sector más costoso, suntuoso y refinado que además es exclusivo y original: El sector de la perfección.


"El lujo es un sector que a menudo inspira sueños. Sin embargo, más allá del sueño está la realidad: El negocio. El lujo representa un valor añadido real en comparación con el mercado de la moda y, en particular, es un gran generador de empleo. Francia es, por tanto, un país líder en el sector del lujo. Posee tres de los diez grupos más grandes del mundo: LVMH, Kering y L'Oréal Luxe.” - (Supdemode.com)


Relacionando lo anterior con todo lo que ha surgido alrededor del mundo en la industria, no es de extrañar que inmediatamente venga México a mi mente gracias a nuestras características de producción dentro de la industria de la moda mexicana.


Hoy en día, todo lo que podemos ver en redes sociales sobre marcas de slow fashion haciendo colaboraciones con marcas monstruosas de moda rápida, abre el espacio y da esperanza a las marcas en México para destacar en una de las características reconocidas mundialmente: Nuestra mano de obra. Si tomamos en cuenta nuestra historia, veremos que nuestra industria ha tenido lujo desde sus orígenes: Piezas artesanales con muchas horas de trabajo y toda una historia detrás. Regresando a las colaboraciones, podemos ver algunas de estas fusiones efímeras en marcas como SHEIN (moda rápida) trabajando hombro a hombro con diseñadores del mundo (en el caso de México con María Ponce, Panuco, Ale Quesada) o la nueva colaboración de ZARA con Ader Error (marca surcoreana). Estas fusiones generan el espacio ideal para que marcas de nuestro país puedan trabajar para ser seleccionadas y que finalmente se exprese y haga conocer el origen de la moda nacional y nuestro ADN cultural (nuestras etnias, procesos textiles y diversidad).


Si bien el lujo se refiere a lo que sale de lo ordinario México lo es sin ninguna duda, desde nuestros procesos de creación hasta la creatividad misma con la que se realizan los diseños; recuerdo cuando conocí el trabajo a profundidad de la diseñadora Carla Fernández y el proceso que conllevan sus prendas (técnicas ancestrales de teñido y patronaje), además de la ética con la que cada una de sus colecciones cuenta o recientemente el éxito e impulso que ha tenido la marca NO NAME de Jonathan Morales con estrellas internacionales como Gwen Stefani o LISA de BLACKPINK, esto ha generado que el mundo vea más a México (y desde hace ya un par de años se veía venir) como un fuerte exponente de moda internacional,




Es momento de voltear a ver a nuestros costados y realmente ser conscientes del talento que cada una de nuestras marcas nacionales promueven a través de su visión y sus colecciones, de consumir lo que está bien hecho en México y de notar y hacer notar este gran potencial de industria de lujo con la que nuestro país cuenta, es necesario y enorgullecedor, tal vez sea momento de generar un cambio en el consumo de moda de nuestro país.



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